BREVE RELATO DEL DESARROLLO URBANO DE LA PALOMA (1875-2002)

Arquitecto José Luis Olivera Vigliola

INTRODUCCION

La ciudad es la esencia de la vida civilizada, encerrando en si misma todos los valores de sus habitantes; es
una exhibición permanente de su historia, lejana y reciente.

Sus calles y los edificios que las enmarcan están formados como la sociedad misma, de historias públicas y
privadas. Nos muestran la grandeza de los anhelos logrados y nos hablan de las tragedias sucedidas. Nada se
escapa a este reflejo, ni él mismo puede evadirse de la verdad.

La arquitectura y el urbanismo son, para quien sepa leerlos, la historia misma de nuestra sociedad y todas las
etapas de su formación y desarrollo.

La Paloma no escapa a estos preceptos, a pesar de su "juventud" en términos históricos y como todo ser vivo,
que crece y se transforma, lo hace no sólo por los condiciones y variaciones que le impone la naturaleza, sino
como resultado de los impulsos sociales y económicos que le imponen sus habitantes y decisores técnicos
y políticos, para ser siempre la misma y distinta simultáneamente.

El texto que a continuación se desarrolla sólo pretende narrar parte de ese devenir, desde el punto de vista de
un técnico local, con las limitaciones que impone un proceso de desarrollo urbano n

SÍNTESIS DEL PROCESO HISTÓRICO

El actual balneario de La Paloma incluye al propio centro poblado y sus adyacencias,
delimitándose la microrregión por el espacio comprendido entre la Laguna de Rocha y el
balneario La Pedrera. A los efectos del presente artículo sólo se considerará el proceso
de desarrollo urbano exclusivamente en el área definida por el Parque Andresito al
Noreste, el límite de los fraccionamientos urbanos al Oeste y el mar al Sur y Este.

Los primeros pobladores se ubicaron en torno al faro construido en el último cuarto del
S. XIX, donde luego se desarrolló la cuadrícula que hoy se identifica como La Paloma
Vieja.

Luego de la construcción del faro, la segunda operación de importancia sustantiva sobre
el territorio lo constituye la construcción en 1909 del puerto nuevo (en rigor, tercera
ubicación desde los orígenes), que consolidó la importancia de carácter nacional del enclave.

En el año 1914 luego de dilatados plazos para su construcción, se inaugura el tramo de
vías férreas que unían al incipiente centro poblado con la ciudad de Rocha, sobre una
distancia de 28 quilómetros.

El primer fraccionamiento de tierras con destino urbano data del año 1906, según plano
del Agrimensor Mauricio Barrios y respondía a un amanzanado en damero con calles
orientadas a "medios rumbos" (NE-SW y NW-SE).

En la década del treinta se realiza la operación inmobiliaria de la Sociedad Cabo Santa
María, que con el diseño del Arq. Carlos Gómez Gavazzo, concretó un amanzanamiento
cuya idea fundamental, fue la de ajustar los elementos naturales a la vida de los
veraneantes.

"...En 1936, se constituyó la Sociedad Cabo Santa María Ltda. Sobre la base de una  propiedad de 800 hás. Sobre la costa sur, al oeste del Cabo y lindando con el  primitivo trazado. Esta  entidad cuyo fin de explotación radicaba en la venta de  tierras, ejecutó un segundo trazado contiguo al primitivo, sobre directivas  análogas, pero con manzanas de  mayores dimensiones y  dispuestas según  direcciones ortogonales sobre eje N-S. En 1938 se llegó a formular el Plan  Regulador y de Extensión del Balneario La Paloma y a ajustar a éste la extensión  del trazado..."

En la década anterior se crea por ley el Parque Andresito, operación territorial que junto
con las antes nombradas, definirá la organización espacial de la microrregión.

En síntesis el balneario se fue formando a partir de una serie de operaciones sobre el
territorio que a su vez provocaron el asentamiento de población a través de
la agrupación de pequeñas viviendas en la proximidad del faro y sobre el lado Este del
Cabo Santa María, unido al interés suscitado por la abundancia de pesca y la atracción
de una zona de playa abrigada que además de proporcionar un incentivo de
esparcimiento ofreció excelentes condiciones de puerto pesquero y de cabotaje.

Durante las décadas siguientes se continuó el proceso de loteamiento de tierras
incultas, básicamente bajo el diseño del Arq. Juan Scasso, que no tuvo el valor
relevante de los postulados doctrinarios ni la visión totalizadora del territorio que
inspiraron a su antecesor, el Arq. Gómez Gavazzo.

EL PRIMER FRACCIONAMIENTO DE TIERRAS

Como se refiriera más arriba, el primer fraccionamiento de tierras corresponde al trazado
que el Agrimensor Mauricio Barrios realizara sobre una porción de tierra propiedad de la
Sra. Elvira Brunet y data del año 1906.

Es pertinente mencionar que ya existían construcciones, que hoy llamaríamos
asentamientos irregulares, por no ser sus propietarios los dueños de la tierra donde se
asentaban. No vale la pena incursionar en el proceso dominial del territorio en cuestión,
ya que existe una resumida, pero a la vez detallada relación del mismo en el libro "La
Paloma, una historia desde 1803" escrito por el Dr. José Francisco França Caravia.

Sin duda este proceso "colonizador" de las arenas, se vio facilitado por el escaso interés
económico que tenían los inmensos arenales que dominaban el paisaje primigenio de La
Paloma para la actividad agropecuaria.

Se trataba mayoritariamente de casillas construidas en madera y chapa de cinc,
sobreelevadas sobre el terreno con el objeto de protegerse de la invasión de la arena y
de las crecientes del mar. Este tipología arquitectónica (palafito), impregnó el carácter de
la morfología edilicia de La Paloma por muchísimos años, siendo testigo de ello, la
multiplicidad de fotografías y pinturas de diferentes épocas en las que la imagen está
dominada por estas atractivas y funcionales edificaciones.

Este fraccionamiento "a medios rumbos" se corta abruptamente con la traza de una
calle de 10 metros de ancho hoy llamada del Sol, orientada en dirección Norte Sur.
Estamos en 1934 y éste fue el origen del primer ensanche de La Paloma.

Paralela a esta calle en dirección Oeste, se trazó la gran avenida de 54 metros de
ancho (Avenida Nicolás Solari), que proyectara el Ministerio de Obras Públicas de la
época en tierras propiedad de quien hoy lleva su nombre.

Vale la pena llamar la atención en el ancho de la principal avenida del balneario y pensar
en que imagen tenían del futuro de La Paloma quienes concretaron este proyecto. Baste
comparar por ejemplo esta dimensión (54 metros) con el ancho de otras avenidas de
Montevideo para aquilatar la importancia en términos dimensionales: Gral. Flores,
Agraciada, San Martín tienen actualmente 22 metros de ancho, Av. del Libertador, 40
metros...

Esta nueva orientación de los trazados, producto quizá de la dirección que tenían las
vías del tren o simplemente, por la geometría de los padrones rurales que
paulatinamente se transformaron en tierra urbana, se modifica nuevamente en la
propuesta de ensanche del Arq. Gómez Gavazzo, que toma la dirección del trazado
primigenio a medios rumbos.

Paralela a la avenida, el fraccionamiento de 1934 se completaba con dos filas de
manzanas que terminaban en la calle de la Iglesia. A partir de ella se desarrolla la
extensión del trazado realizada por el Arq. Gómez.

 

Faro Cabo Santa Maria La Paloma.
Faro Cabo Santa
María.

 

 

Av. Solari La Paloma
Av. Solari.

 

 

La Paloma vieja
La Paloma Vieja.

Construcción en La Aguada
Construcción
sobreelevada sobre el
 terreno.

Senda peatonal La Paloma
Senda Peatonal.

Avenida de las Palmeras La Paloma
"Avenida"  de palmeras

EL PLAN REGULADOR DEL ARQ. GOMEZ GAVAZZO

El Plan Regulador y de Extensión del Balneario La Paloma, encargado al Arq. Carlos Gómez Gavazzo por la Sociedad
Cabo Santa María en 1938, presentó en su momento valores espaciales destacadísimos, cuyos mayores aportes
resultaban de la concepción espacial unitaria del territorio microrregional, al considerar los grandes estructuradores
del mismo y del diseño de espacios públicos: avenidas, calles, sendas peatonales y pasajes en una gradación que
intentó (y en parte consiguió) darle al balneario un paisaje urbano y una calidad ambiental única en el país y
posiblemente en el mundo.

En el cuerpo normativo, se establecían disposiciones urbanas de ocupación de suelo, tratamiento de frentes,
retiros, veredas, formas asociativas de diferentes edificios, saneamiento individual, fuentes de agua potable, etc.

En cuanto a la vegetación, se establecía que la Intendencia Municipal fijaría los tipos de árboles a plantar en las
áreas "non edificandi". En el proyecto ejecutivo de Gómez Gavazzo se diseño una "avenida" de palmeras de 600
metros de extensión, de la que actualmente se visualiza lo que en realidad se hizo (paralelo al mar, entre la plaza
España y la manzana triangular que articula el cambio de rumbo del trazado).

En el cuerpo normativo del Plan se previó la distribución de espacios públicos y privados, estableciéndose que no
podría destinarse a propiedad privada más del 60% del área a amanzanarse y no menos del 20% para uso
exclusivo de peatones.

En síntesis se establecieron 7 categorías de vías de tránsito, respetando en un todo las pautas de la Carta de
Atenas, decálogo del urbanismo teórico diseñado por Le Corbusier.

Técnicamente, la normativa que redactó el Arq. Carlos Gómez Gavazzo nunca se aprobó formalmente y
reproduzco las palabras suyas al respecto:

"Las disposiciones comprendidas en este código, a pesar de contener normas  ejecutivas del plan regulador,
no han tenido hasta el momento, un reconocimiento  expreso de las autoridades municipales y su aplicación
se ha visto facilitada  solamente por la buena voluntad de las mismas así como al esfuerzo de la acción privada"

Una pregunta obvia que los curiosos amantes de La Paloma se hacen es: ¿Qué queda y qué no queda del Plan de
Gómez Gavazzo?

Queda la matriz territorial del viario, con la gradación enunciada, pero totalmente modificada respecto a su
concepción: los bolsones o "cul de sac" se unieron, dándole continuidad a las sendas. No se respetó la utilización
de la parcela con una sola vivienda con frente a dos vías de tránsito, pero afortunadamente aún quedan
algunos ejemplos que si lo hacen, demostrando la calidad de la idea.

Todavía puede verse lo que pudo "haber sido", en algunas sendas peatonales, como la que está en la manzana
contigua a la iglesia, dónde existen algunas viviendas de la época.

Una curiosidad que todavía queda, es la presencia de todas las veredas realizadas por la Sociedad Cabo Santa
María, de 1.20 m de ancho, separadas 0.60 m de la propiedad y de la calle, respectivamente y que se
visualizan claramente en fotos aéreas de fines de los años treinta.

Quedan las palmeras citadas más arriba, pero no con la profusión que imaginó Gómez cuya idea era imprimir
con ellas un carácter "casi tropical" al balneario.

Un déficit sin duda lamentable, es la proyectada rambla no realizada. Se trataba de una cinta sinuosa que
"bordeaba" el trazado de la ciudad vieja, enlazando en forma orgánica al fraccionamiento original con el
proyectado ensanche.

Sintéticamente, la propuesta realizada por el Arq. Gómez, sin duda estimulado por los miembros de la Sociedad
Cabo Santa María, tuvo el enorme mérito de concebir globalmente al territorio de La Paloma, poniendo en valor los
recursos paisajísticos existentes y potenciándolos de manera tal, que aún hoy y a pesar de no haber sido
cabalmente llevada a cabo, se destaca ampliamente (junto a la urbanización de Punta Ballena realizada por el
catalán Antonio Bonet), como los mejores ejemplos de urbanizaciones turísticas costeras de nuestro país.

EL ENSANCHE DEL ARQ. JUAN A. SCASSO

En el año 1946, se aprueban una serie de fraccionamientos diseñados por el Arq.Juan A. Scasso, que definen la
geometría actual del balneario, ya que los límites determinados por esta trama, están lejos de colmatarse por la
cantidad de solares vacantes que aún quedan.

El diseño realizado por Scasso se desarrolla a partir de la actual avenida Sagitario, creando un punto focal en la
intersección de ésta con la avenida del Navío, a través del nacimiento de varias calles en forma de abanico, que
luego se interrumpen para dar lugar a un trazado ortogonal de manzanas rectangulares.

Más allá de la enorme capacidad técnica y creativa del Arq. Scasso en el campo de la arquitectura, es pertinente
afirmar que la calidad del trazado del último gran ensanche de La Paloma, está lejos de los valores urbanos logrados
por su antecesor.

Este postrer desarrollo urbano de La Paloma, con el modelo de "ciudad jardín" no se diferencia del resto de las
urbanizaciones de la costa uruguaya en cuanto a su concepción, modo de ocupación y uso del suelo.

Evidentemente la diferencia la hace el majestuoso marco paisajístico que lo enmarca, donde tanto la presencia del
pinar como la del océano ofrecen un respaldo escenográfico magnífico para las actividades vitales de hábitat
permanente o eventual, durante todo el año.

Arq. Carlos Gómez Gavazzo

Síntesis biográfica realizada por el Arq. Diego Capandeguy

Fue uno de los grandes arquitectos uruguayos, y uno de los pioneros del planeamiento territorial. Nació en 1904, estudiando en la década del 20 en la Facultad de Arquitectura de Montevideo, con proyectos de estudiante muy innovadores. Obtiene con posterioridad el Gran Premio de la Facultad de Arquitectura, trabajando en 1933 en el estudio del más importante arquitecto de siglo, el francés Le Corbusier.

A su regreso del país y durante cerca de 40 se dedicará fuertemente a la enseñanza e investigación en la Facultad de Arquitectura. Participó en la creación del actual Instituto de Teoría de la Arquitectura y Urbanismo (ITU) en 1936, accediendo con los años a su Dirección. Este instituto marcó el planeamiento territorial del Uruguay durante varias décadas, con múltiples estudios teóricos y asesorías a distintas instituciones públicas, y con influencia en distintos ámbitos del planeamiento físico en América Latina, especialmente en la Rca. Argentina. A nivel docente, Gómez Gavazzo accedió a la Dirección de su propio Taller de Proyectos; asimismo, fue uno de los impulsores de la reconversión radical de la Facultad de Arquitectura en 1952.

A nivel profesional liberal Gómez Gavazzo realizó pocos proyectos, destacando a nivel urbanístico la expansión del Balneario La Paloma sobre el Océano Atlántico en el Departamento de Rocha, una de las pocas experiencias urbanísticas relevantes del siglo XX. A nivel de sus proyectos de arquitectura destaca el Proyecto del Concurso del Palacio Legislativo de Quito, primer premio del correspondiente Concurso Internacional de Arquitectura realizado en 1946.

Fue autor de múltiples ensayos en el campo de su especialidad, destacándose, Metodología del Planeamiento Territorial,
Arquitectura de Comunidades y Movilidad Locacional de la Población y Teoría de las Densidades.

Con la dictadura se exilió del Uruguay, regresando con la apertura democrática, falleciendo en 1987.

Arq. Juan Antonio Scasso

Síntesis biográfica tomada de "Arquitectura Latinoamericana en el siglo XX",
Coordinador Arq. Ramón Gutiérrez. 1996 Editoriale Jaca book SPA Milano.

Integrante de la primera promoción de egresados de la Facultad de Arquitectura creada a partir de la Facultad de Matemáticas en 1915, el Arq. Scasso egresa en 1916 obteniendo la Medalla de Oro. De destacada actuación en la actividad privada y pública, donde se desempeño en la Intendencia Municipal de Montevideo desde 1920 siendo designado Director de Paseos Públicos en 1929. También su actividad académica resulta importante desde que comienza a actuar en calidad de docente en la cátedra de Trazado de Ciudades y Arquitectura Paisajista en 1920, hasta su nombramiento como subdirector del Instituto de Teoría de la Arquitectura y Urbanismo (ITU) en 1951.

Obras: Escuela experimental de Malvín y de las Piedras, Estadio Centenario y Torre de los Homenajes (uno de los mejores
ejemplos del expresionismo arquitectónico en el Uruguay), Hotel Miramar, etc.

Bibliografía

  1. Instituto de Urbanismo. Facultad de Arquitectura. Publicación oficial Nº 7, primer semestre de 1942.
  2.  "La Paloma, una historia desde 1803", Dr. José Francisco França Caravia. 1986.
  3. "Rocha, tierra de aventuras", Esc. Juan Antonio Varese. Banda Oriental. 2001.
  4. "Historia de las comunicaciones en el Uruguay", Arq. Hugo Barracchini, Instituto de Historia de la
     Arquitectura, Facultad de Arquitectura. S/f.
  5. "Arquitectura Latinoamericana en el siglo XX", Coordinador Arq. Ramón Gutiérrez. 1996 Editoriale 
    Jaca book SPA Milano.
  6. Diario El Este Nº 15.000. Edición especial del 7 de marzo de 1998.

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